Las próximas semanas serán cruciales para determinar el alcance de la plaga de caracoles asesinos (“mördarsniglar”) en los jardines de Suecia. Las condiciones climáticas actuales podrían influir significativamente en la reproducción y propagación de estos invertebrados. Si las condiciones no son favorables, se espera una disminución en su población, ofreciendo un respiro a los jardineros. Expertos sugieren que un clima seco y caluroso podría reducir el número de caracoles. Sin embargo, si las lluvias persisten, la plaga podría intensificarse. Las autoridades y los jardineros están monitoreando de cerca la situación para implementar medidas de control si es necesario. La situación actual genera incertidumbre sobre el impacto final en la producción hortícola y el cuidado de jardines privados.