Las salinas de Sečovlje, ubicadas en la costa eslovena, destacan por la preservación de una tradición histórica en la cosecha de sal. A diferencia de la producción industrial, aquí la sal se extrae a mano utilizando rastrillos de madera especiales, manteniendo un método ancestral. Además de su valor cultural, las salinas representan un importante refugio para diversas especies animales, particularmente aves migratorias. Este ecosistema único ofrece un hábitat seguro y alimento a numerosas poblaciones de aves. La combinación de tradición, trabajo manual y biodiversidad convierte a Sečovlje en un lugar de gran valor. El paisaje cultural de las salinas es un testimonio vivo de la relación entre el ser humano y la naturaleza, promoviendo un turismo sostenible. La conservación de estas prácticas ancestrales garantiza la continuidad de un patrimonio único en Europa.