Una intensa tormenta de verano impactó Eslovenia la noche del 10 de junio, causando vientos destructivos, lluvias torrenciales y granizo. Más de 150 edificios sufrieron daños significativos, y se registraron cortes de energía generalizados en todo el país. La tormenta, que se desplazó de oeste a este, también provocó la destrucción de cosechas agrícolas. Las autoridades están evaluando el alcance total de los daños y trabajando en la restauración de los servicios básicos. Se reportaron inundaciones locales y deslizamientos de tierra en algunas zonas afectadas. La supercelda meteorológica afectó principalmente el norte de Eslovenia, dejando una estela de destrucción y complicando la vida de los residentes.