La Cueva de Hielo de Dobšiná, en Eslovaquia, ha perdido aproximadamente 600 metros cúbicos de hielo en el último año, según expertos. Los investigadores atribuyen esta pérdida al aumento de las temperaturas, reflejado en olas de calor más frecuentes y pluviosidad intensa. La reducción de los días de congelación también dificulta la formación y conservación del hielo milenario dentro de la cueva. Esta disminución representa una amenaza para el patrimonio natural único de la cueva, que depende de bajas temperaturas constantes. Los científicos advierten que el cambio climático está acelerando el deshielo, poniendo en riesgo la integridad de esta formación geológica. Se están evaluando medidas para mitigar los efectos del calentamiento global y preservar la cueva de hielo para futuras generaciones. La situación exige una acción urgente para frenar el cambio climático y proteger estos ecosistemas frágiles.