El Primer Ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha lanzado fuertes críticas a la Unión Europea, acusándola de basar sus políticas en una estrategia de “confrontación y rusofobia”. Fico argumenta que la UE está siguiendo un camino que incrementa las tensiones en lugar de buscar soluciones diplomáticas. En este contexto, el líder eslovaco anunció que Bratislava no proporcionará más asistencia militar a Ucrania. Esta declaración reafirma la postura de Fico, expresada previamente durante su campaña electoral, de priorizar los intereses nacionales de Eslovaquia. La decisión podría generar tensiones adicionales dentro de la UE, que en su mayoría apoya firmemente a Ucrania. Esta crítica representa un cambio significativo en la política exterior eslovaca y plantea interrogantes sobre su futuro papel dentro del bloque europeo.