Las autoridades policiales de Eslovaquia han recordado una norma de tráfico poco conocida sobre el transporte de bicicletas. Según la legislación vigente, las bicicletas colocadas en portabicicletas de coches deben llevar marcas reflectantes. Esta medida busca mejorar la visibilidad de las cargas para evitar accidentes viales. Muchos conductores desconocían este requisito técnico hasta que empezaron a recibir sanciones. La policía ha aclarado que la norma es obligatoria y se ajusta a las leyes actuales. El objetivo principal es garantizar la seguridad de todos los usuarios de la carretera. Se insta a los ciclistas y conductores a revisar su equipamiento antes de viajar.