Según datos recientes, Eslovaquia presenta el nivel más bajo de desigualdad en la distribución de la riqueza dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El 33% del patrimonio total del país está en manos del 10% más rico de la población, una cifra significativamente menor que en países como Estados Unidos, donde ese mismo grupo controla el 75%. La OCDE advierte que el aumento de los precios de la vivienda y el encarecimiento de las hipotecas podrían agravar la situación, dificultando el acceso a la propiedad para los jóvenes. A pesar de estas dificultades, la mayoría de los hogares eslovacos ya son propietarios de sus viviendas. El informe destaca la importancia de la propiedad de la vivienda como factor clave para reducir la desigualdad económica en Eslovaquia. Sin embargo, la organización insta a políticas que faciliten el acceso a la vivienda para evitar un aumento de la brecha entre propietarios e inquilinos.