El partido político eslovaco Smer está siendo investigado por la posible desviación de fondos públicos hacia empresas vinculadas. Se alega que millones de euros fueron destinados a una agencia dirigida, presuntamente, por la esposa de un miembro del partido. La financiación no se limitó a la agencia partidista, sino que también benefició a empresas pertenecientes a miembros de Smer. Las acusaciones sugieren que estas empresas obtuvieron ganancias a partir de fondos destinados a campañas electorales. Un diputado ha confirmado la conexión familiar entre la agencia y un miembro del partido, intensificando el escrutinio. Las autoridades competentes han iniciado una investigación para determinar la legalidad de estas transacciones financieras y posibles conflictos de interés. El caso ha generado debate público sobre la transparencia en la financiación de partidos políticos en Eslovaquia.
