La compañía ferroviaria eslovaca (ZSSK) enfrenta una nueva crisis por la falta de maquinistas. Esta carencia de personal ha obligado a la empresa a reducir la frecuencia de algunos servicios ferroviarios. La situación representa un desafío para el transporte público en el país. ZSSK ya había experimentado problemas similares en el pasado, pero la escasez actual agrava la situación. La compañía no ha especificado qué rutas se ven afectadas ni por cuánto tiempo durarán las restricciones. Se desconoce por ahora si se están tomando medidas para solucionar el problema a largo plazo. La interrupción del servicio impacta directamente a los pasajeros y al funcionamiento general del sistema ferroviario eslovaco.