La presidenta de Eslovaquia expresó su preocupación por la retórica del político húngaro Péter Magyar, señalando que esta no favorece una relación vecinal constructiva. A pesar de ello, mantiene la esperanza de que la reunión programada entre los primeros ministros de ambos países sirva para calmar las tensiones existentes. La mandataria eslovaca confía en encontrar una vía para estabilizar la situación durante el encuentro bilateral. No se especificaron las razones concretas de la preocupación, pero se entiende que la retórica de Magyar ha generado incertidumbre en las relaciones bilaterales. La reunión entre los líderes busca precisamente evitar una escalada de tensiones y retomar el diálogo. Se espera que ambos mandatarios aborden los temas de discordia y busquen puntos en común para fortalecer la cooperación regional.