El nombramiento de un pariente del primer ministro Robert Fico en el consejo de administración de un banco estatal ha generado controversia en Eslovaquia. La oposición critica esta decisión, considerándola un ejemplo de nepotismo por parte del gobierno. Fico defendió previamente el empleo de su hijo en una empresa privada, argumentando que sería más problemático si ocupara un cargo directivo en una empresa estatal como JAVYS, SEPS o Transpetrol. Este nuevo nombramiento reaviva el debate sobre la influencia de la familia del primer ministro en las instituciones públicas. La designación ha sido cuestionada por la falta de transparencia en el proceso de selección. El gobierno aún no ha emitido una declaración oficial sobre el asunto. La situación plantea interrogantes sobre la independencia y la meritocracia en la administración pública eslovaca.