El texto plantea la necesidad urgente de contar con figuras políticas que respalden abiertamente el Pride. Se hace un llamado a evitar que los políticos utilicen este movimiento para generar polarización o espectáculo. El autor aboga por una representación auténtica y comprometida con los derechos LGBTQ+. La intención es transformar la postura política hacia una de apoyo genuino y orgullo. No se busca el conflicto, sino unaSino una integración real en la esfera gubernamental. De este modo, se pretende avanzar hacia una sociedad más inclusiva y representativa.