El líder del Partido Nacional Eslovaco (SNS), Andrej Danko, podría estar motivado por su propio interés en influir en la adjudicación de contratos a empresas de obras hidráulicas, específicamente en relación con el dragado del Danubio. La controversia surge tras la decisión de contratar a una empresa italiana para realizar los trabajos en el Danubio, una elección que sorprendió a sus colegas, incluyendo al ministro de Medio Ambiente, y también a los expertos en la materia. Se especula que esta acción contradice posturas previas del propio Danko. El conflicto interno podría estar centrado en el control y la influencia sobre estas operaciones y los beneficios asociados. Esta situación plantea interrogantes sobre la transparencia y los criterios utilizados en la asignación de contratos públicos en Eslovaquia. La decisión ha generado debate y escrutinio público sobre las motivaciones detrás de esta contratación específica.