Un número creciente de jóvenes en Eslovaquia está adoptando la tendencia del 'looksmaxxing', que consiste en optimizar la apariencia física para mejorar la vida social. Según el psicólogo Marek Madro, muchos hombres jóvenes atribuyen su soledad o sus fracasos personales a su aspecto físico. Esta corriente impulsa a los varones a modificar su imagen con el objetivo de alcanzar un mayor éxito interpersonal. El fenómeno refleja una creciente presión social sobre la estética masculina en la actualidad. Madro analiza cómo esta percepción del cuerpo influye en la salud mental de los jóvenes. El objetivo final de estas prácticas es reducir la sensación de aislamiento mediante la mejora de la imagen. Así, la búsqueda de la perfección física se convierte en una herramienta para combatir la exclusión social.