Los datos económicos positivos en Eslovaquia ocultan un rezago en la productividad industrial, con costos que crecen al doble del promedio de la Unión Europea. Aunque la disminución de la industria no es necesariamente negativa, siempre y cuando sea reemplazada por empleos más productivos en el sector servicios, la situación actual es preocupante. Antes de la pandemia, la industria impulsaba el crecimiento de la productividad laboral, pero ahora son los servicios los que toman la delantera. El aumento de la productividad laboral es esencial para mejorar el nivel de vida. Este cambio podría representar un problema significativo para la economía eslovaca si la tendencia continúa. La falta de crecimiento en la productividad industrial podría afectar negativamente la competitividad del país.