Un escándalo político sacude Eslovaquia tras revelaciones sobre la nominación de una esteticista, propuesta por la ministra Denisa Saková, para presidir la junta supervisora de Energetika Slovensko. La controversia surge porque el esposo de la nominada rechazó previamente una investigación sobre el jefe de partido de Saková, el ministro del Interior Matúš Šutaj Eštok. Esta situación ha generado acusaciones de conflicto de intereses y favoritismo dentro del gobierno. Los medios de comunicación se han centrado en el caso de la esteticista, pero existen otras informaciones potencialmente más relevantes sobre el ministro Šutaj Eštok. El asunto ha provocado un debate nacional sobre la transparencia y la ética en la función pública. La coalición gobernante se enfrenta a un escrutinio cada vez mayor debido a estas acusaciones.