Un jugador profesional de Counter-Strike: Global Offensive (CS:GO) eslovaco, conocido como "Shooty", ha admitido públicamente el uso de software de trampas durante competiciones oficiales. La confesión se produjo tras una investigación periodística del portal Denník N, que reveló pruebas de su actividad fraudulenta. Shooty admitió haber utilizado un programa que le permitía ver la ubicación de sus oponentes a través de las paredes, obteniendo una ventaja injusta. Esta admisión ha generado una fuerte condena en la comunidad de eSports y podría acarrear sanciones severas, incluyendo la prohibición de participar en futuros torneos. Organizadores de eventos y plataformas de streaming están revisando sus registros para determinar el alcance del fraude y las posibles consecuencias. El caso plantea interrogantes sobre la integridad competitiva en el mundo de los videojuegos profesionales y la necesidad de medidas más estrictas contra el uso de trampas. La investigación continúa para identificar a otros posibles implicados.