Marek Šoun, figura conocida en el movimiento de desinfección, denunció públicamente que no fue atendido en la cafetería ParkLife Cafe en Bratislava. Según su testimonio, el camarero le informó directamente que no le vendería café. Sin embargo, este rechazo no fue un acto de mala educación por parte del personal, sino una decisión consciente del dueño del establecimiento. El propietario, con convicciones firmes, considera que no está obligado a servir a todos los clientes. Este incidente ha generado debate sobre la libertad de expresión y el derecho a negarse a prestar servicios basados en las ideas del cliente. El dueño de la cafetería parece dispuesto a defender su postura, incluso si implica perder clientela.