El partido estatal de origen II vio a Queensland recuperarse de un error inicial grave, a pesar de la decisión del entrenador Billy Slater de no utilizar a su jugador clave, Walsh. Slater optó por no introducir a Walsh en el juego, una estrategia que ha generado debate considerando el desempeño del equipo al principio del encuentro. Queensland logró sobreponerse a la desventaja inicial, demostrando resiliencia y capacidad de reacción. El partido estuvo marcado por momentos de tensión y jugadas clave que definieron el resultado. Los analistas deportivos destacan la importancia de la estrategia de Slater y su impacto en el desarrollo del juego. Este resultado iguala la serie, preparando el escenario para un decisivo tercer enfrentamiento.
