El skyr y el queso quark han ganado popularidad recientemente como alimentos saludables ricos en proteínas, impulsados por su presencia en redes sociales. Ambos productos lácteos se promocionan por sus beneficios para la salud y su versatilidad en la dieta. Sin embargo, surge la pregunta sobre si realmente justifican su reputación como superalimentos. Aunque son fuentes significativas de proteínas, es importante analizar su valor nutricional completo y compararlo con otras opciones alimentarias. La creciente demanda ha llevado a una mayor disponibilidad en el mercado, pero también a la necesidad de evaluar su procesamiento y posibles aditivos. Se investiga si los beneficios percibidos se basan en evidencia científica sólida o en tendencias de marketing.
