Raquel Orgillés se convirtió en madre de Nora en 2019. Posteriormente, un viaje a Senegal cambió su vida al iniciar una nueva relación sentimental. Esta relación ha culminado en la formación de una familia ensamblada, brindándole a Nora una figura paterna. Orgillés destaca la importancia de haber encontrado a alguien que la quiere y se preocupa por su hija. La experiencia resalta la posibilidad de encontrar el amor y construir un nuevo núcleo familiar después de la maternidad en solitario. Senegal fue el escenario clave para este nuevo comienzo en la vida de Raquel y su hija. La historia celebra el amor, la familia y las segundas oportunidades.