Martha Esseo, una misionera y madre soltera, ha sido destinada a las aisladas aldeas de Maramuni, ubicadas en la zona fronteriza entre las provincias de Enga y Sepik Oriental en Papúa Nueva Guinea. La región, de difícil acceso, se encuentra en la selva a orillas del río Sepik. Su misión consiste en brindar apoyo y asistencia a las comunidades locales. El acceso a esta zona remota requiere la adquisición de diferentes tipos de permisos de acceso web, con opciones que varían desde un día hasta un año. La noticia fue reportada por el Post Courier, destacando el desafío logístico y el compromiso de la misionera. La ubicación específica representa un reto significativo debido a su lejanía y complejidad geográfica.
