Según informes recientes, Singapur recibirá ocho cazas F-35A para 2029, los cuales se ubicarán en la base aérea de Tengah. El resto de la flota, compuesta por un total de veinte aeronaves, permanecerá en Estados Unidos. Esta decisión estratégica podría deberse a consideraciones de entrenamiento, mantenimiento o tácticas operacionales. La adquisición de los F-35 representa una modernización significativa de las capacidades de defensa aérea de Singapur. Se espera que estos aviones de quinta generación refuercen la seguridad nacional y la capacidad de respuesta ante posibles amenazas regionales. La entrega en 2029 marca un hito importante en la estrategia de defensa a largo plazo del país. Este despliegue se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica en el sudeste asiático.