Al menos 246 personas en Australia han sido víctimas de estafas que involucran anuncios falsos en redes sociales que ofrecían productos a bajo precio desde julio. Las pérdidas acumuladas por estas estafas ascienden a un mínimo de 1.4 millones de dólares australianos. Las autoridades australianas advierten a los ciudadanos sobre la proliferación de estos anuncios engañosos, que suelen redirigir a sitios web fraudulentos. Los estafadores utilizan tácticas para obtener información financiera de las víctimas y realizar compras no autorizadas. Se insta a los usuarios de redes sociales a ser cautelosos y verificar la autenticidad de las ofertas antes de realizar cualquier transacción. La policía de Australia está investigando activamente estos incidentes y aconseja a cualquier persona que crea haber sido estafada que lo denuncie de inmediato. Se busca crear mayor conciencia sobre estas tácticas fraudulentas para proteger a los consumidores australianos.