Teresa Ng, una enfermera oncóloga de 61 años en Hong Kong (Hong Kong), aprendió a temprana edad que los pacientes con cáncer de mama y sus familias necesitan más que atención médica. Su experiencia cuidando a su padre en sus últimos días la moldeó profundamente, enseñándole la importancia del apoyo emocional durante la enfermedad. Durante décadas, Ng ha ayudado a mujeres y a sus seres queridos a enfrentar el miedo, la incertidumbre y los desafíos asociados con el cáncer de mama, incluso después de finalizado el tratamiento. Su labor se enfoca en la necesidad de un enfoque integral que aborde las necesidades físicas y psicológicas de los pacientes. Ng comprende que el camino del cáncer es complejo y requiere una guía compasiva y continua. Su dedicación en Hong Kong busca mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan esta enfermedad.