La construcción de la Línea Circular de Metro (CCL) en Singapur ha concluido con éxito la fase 6, que implicó la excavación de túneles directamente bajo el Viaducto de Keppel, mientras el tráfico rodado circulaba normalmente por encima. Para lograrlo, se cortaron y perforaron siete pilotes existentes. Esta técnica de construcción minimizó las interrupciones al tráfico y a la infraestructura circundante. El proyecto representa un hito en la ingeniería civil de Singapur, demostrando la capacidad de construir infraestructura subterránea en entornos urbanos complejos. Las autoridades aseguran que la seguridad fue una prioridad durante todo el proceso. La finalización de esta fase allana el camino para la futura expansión de la red de metro de la ciudad-estado.