La calidad del aire en Singapur mejoró el domingo debido a un cambio en la dirección del viento, que ahora sopla desde el sur. A pesar de esta mejora, una neblina persistente mantuvo el Índice de Estándares de Contaminantes (PSI) en un rango poco saludable, oscilando entre 106 y 186 durante las últimas 24 horas. Las autoridades de Singapur continúan monitoreando la situación y aconsejan a los residentes tomar precauciones, especialmente aquellos con condiciones respiratorias preexistentes. Aunque el cambio de viento ha ayudado a dispersar parte de la contaminación, la neblina aún afecta la visibilidad y la salud pública. Se espera que la calidad del aire continúe fluctuando dependiendo de las condiciones climáticas y la dirección del viento. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las agencias ambientales de Singapur.