Singapur enfrenta desafíos económicos debido a la escasez de talento, el envejecimiento de la fuerza laboral y la rápida disrupción de la inteligencia artificial. Los expertos señalan que un factor preocupante es la baja participación de los empleados. A diferencia de enfocarse en beneficios de bienestar, algunas empresas están obteniendo mejores resultados al priorizar la escucha activa de sus trabajadores. Esta estrategia se presenta como una solución potencial para mejorar el compromiso y retener el talento. El enfoque en comprender las necesidades y preocupaciones de los empleados parece ser más efectivo que los programas tradicionales. Esto podría ser crucial para la competitividad económica de Singapur en el futuro. La escucha activa se destaca como un componente fundamental en la gestión del capital humano.