El sprint final de la temporada en Singapur fue particularmente caótico, con un total de nueve vehículos que se vieron obligados a abandonar la carrera en el circuito mojado. Entre los pilotos que no pudieron terminar se encuentra el segundo en el campeonato mundial. Max Verstappen logró la victoria en estas difíciles condiciones. El equipo McLaren se muestra visiblemente afectado por los resultados, posiblemente debido a las complicaciones sufridas en la pista de Singapur. La intensa lluvia causó un gran desorden en la carrera, llevando a una serie de incidentes y retiradas. Este resultado impacta en la lucha por el campeonato y deja a McLaren con importantes desafíos por delante. El dominio de Verstappen se consolida una vez más en el Gran Premio de Singapur.