El gobierno ha extendido el plazo para proyectos de revitalización urbana de gran envergadura, específicamente aquellos que generen al menos 700 unidades habitacionales. Esta medida busca facilitar el proceso de redesarrollo en áreas urbanas complejas. La extensión del plazo tiene como objetivo brindar a los promotores inmobiliarios más tiempo para completar los requisitos regulatorios y planificar adecuadamente la construcción. Se espera que esta iniciativa impulse la renovación de zonas urbanas y aumente la oferta de viviendas. Esta modificación normativa responde a la necesidad de agilizar proyectos que contribuyan a la modernización y mejora de la infraestructura urbana. La decisión busca equilibrar la eficiencia regulatoria con el desarrollo sostenible de la vivienda. Los detalles específicos sobre la duración de la extensión no fueron revelados inmediatamente.