El reciente World Cities Summit ha servido de plataforma para debatir la construcción de la identidad en las metrópolis modernas. Uno de los puntos centrales fue la posibilidad de recuperar el río Singapur para actividades recreativas, como la natación. Este debate se enmarca en tres estrategias clave para fortalecer el sentido de pertenencia de los ciudadanos en la ciudad. Las propuestas buscan transformar la infraestructura urbana en espacios que fomenten la conexión emocional y social. El análisis sugiere que recuperar el acceso a los recursos naturales urbanos es vital para la salud mental y la cohesión comunitaria. De este modo, el río dejaría de ser un mero canal logístico para convertirse en un símbolo de identidad. Estas ideas reflejan una tendencia global hacia ciudades más humanas, sostenibles y centradas en la experiencia del habitante.