Singapur ha manifestado su preocupación y condena la expansión de Israel en Cisjordania, calificándola como una violación del derecho internacional. El gobierno singapurense solicitó formalmente un cese inmediato de los planes de expansión, enfatizando que obstaculizan la posibilidad de una solución de dos estados. Esta postura se basa en la creencia de que la expansión de asentamientos israelíes es ilegal según las leyes internacionales y compromete la estabilidad regional. Además, Singapur expresó su inquietud por el aumento de la violencia perpetrada por colonos contra civiles palestinos, instando a una investigación y a la rendición de cuentas de los responsables. La declaración subraya la importancia de preservar la viabilidad de un estado palestino y de mantener la paz y la seguridad en la región. Singapur reafirma su compromiso con una solución pacífica y justa del conflicto israelí-palestino basada en las resoluciones de la ONU.