Ante la popularidad de las esculturas florales de CJ Hendry, Singapur ha visto surgir artesanos locales que crean flores artificiales hechas a mano. Estos creadores utilizan materiales como hilo de crochet, papel y limpiapipas para elaborar arreglos florales que no se marchitan. La creciente demanda ha llevado a algunos de estos artesanos a ofrecer talleres donde los interesados pueden aprender a confeccionar sus propios ramos duraderos. Esta tendencia ofrece una alternativa sostenible y creativa a las flores frescas, especialmente popular para regalos y decoración. Los diseños varían desde réplicas realistas hasta interpretaciones más artísticas y abstractas. El auge de estos artesanos refleja un interés creciente por la artesanía local y las opciones de consumo consciente en Singapur.