George Simion, en una entrevista concedida a Politico, expresó su preocupación sobre la situación política en Rumanía y envió un mensaje a los inversores internacionales, afirmando que “nadie quiere una nueva Grecia”. Simion criticó al presidente Nicușor Dan, describiéndolo como “muy obstinado” y sugiriendo que podría ignorar las solicitudes de elecciones anticipadas, incluso si todos los partidos políticos las desearan. Ante esta posibilidad, Simion afirmó que reunirían las firmas y los votos necesarios para suspender, o incluso destituir, a Nicușor Dan. El líder político insinuó que se está explorando esta vía como respuesta a la postura inflexible del alcalde de Bucarest. La entrevista destaca las tensiones políticas actuales en Rumanía y el potencial impacto en la estabilidad del país. El mensaje a los inversores busca asegurar que se evite una crisis económica similar a la experimentada por Grecia. Simion parece dispuesto a tomar medidas drásticas para forzar cambios en la administración de Bucarest.

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