El exministro de Justicia polaco, Zbigniew Ziobro, ha abandonado Hungría, donde había buscado asilo político tras una estancia de varios meses, y se ha trasladado a Estados Unidos. Su salida se produce en un contexto de investigaciones sobre la gestión del anterior gobierno polaco, del que Ziobro fue una figura clave. El ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radosław Sikorski, ha criticado duramente a Ziobro, acusándolo de cometer un "error catastrófico". Sikorski también le reprochó haberse posado como una figura de autoridad moral. La situación de Ziobro dificulta su acceso a las autoridades polacas para posibles investigaciones. El ritmo de las investigaciones sobre el anterior gobierno es evaluado por Sikorski como un proceso en curso.