Cinco empleados del Consorcio de Autopistas Sicilianas (CAS) y un técnico de IT han sido suspendidos de sus funciones por seis meses en Italia. Se les acusa de utilizar tiques falsificados para desviar fondos provenientes de los peajes pagados por los conductores. La investigación revela una presunta trama de fraude en los peajes de las autopistas sicilianas. Las autoridades estiman que el perjuicio económico supera el millón de euros. La manipulación de los tiques permitía a los implicados apropiarse del dinero recaudado. El caso está siendo investigado para determinar el alcance total del fraude y posibles cómplices. Se espera que la investigación arroje más detalles sobre el funcionamiento de la red y las medidas para evitar futuros incidentes.