Una plaga de polillas de seda está causando la muerte de vastas extensiones de bosques en Siberia, creando un grave riesgo de incendios. Las larvas de estas polillas se alimentan de las agujas de los árboles, debilitándolos y provocando su muerte a gran escala durante varios años. Décadas de brotes han afectado a millones de hectáreas, generando una crisis ecológica. La madera seca y muerta ahora es altamente inflamable, exacerbando la emergencia de incendios forestales que azota la región. Esta situación no solo representa una amenaza para el ecosistema siberiano, sino que también tiene implicaciones meteorológicas significativas debido a la liberación de humo y gases. La combinación de la plaga y los incendios forestales representa un desastre ambiental de proporciones monumentales.