A partir de julio, Corea del Sur establece límites en la terapia por ondas de choque extracorpóreas, restringiéndola a un máximo de 12 sesiones anuales y 6 por área tratada. Esta regulación busca estandarizar el uso de este tratamiento médico no esencial. Ante la posible controversia, las autoridades financieras han establecido criterios para la resolución de conflictos relacionados con la aplicación de estas nuevas limitaciones. La medida responde a preocupaciones sobre el uso excesivo y potencialmente innecesario de la terapia. El regulador financiero intervendrá en disputas entre pacientes y proveedores de servicios de salud. Se espera que estos cambios promuevan un uso más responsable y justificado de las ondas de choque en el tratamiento de diversas afecciones. La nueva normativa busca equilibrar el acceso a la terapia con la necesidad de evitar tratamientos excesivos o inapropiados.