Tras el anuncio de la gran victoria del AFD, la atmósfera en la fiesta de celebración de la CDU en Magdeburg era sombría, casi un velatorio. Los demócratas cristianos alemanes se encuentran en estado de shock e incredulidad, pero también han iniciado una profunda autocrítica. Los resultados electorales han sido un duro golpe para el partido, generando una reflexión interna sobre las razones de su declive. La magnitud del éxito del AFD ha sorprendido a muchos dentro de la CDU, quienes ahora analizan las fallas en su campaña y estrategia política. Se espera que este revés impulse un debate interno sobre el futuro del partido y su capacidad para conectar con el electorado alemán. La situación en Magdeburg refleja un sentimiento generalizado de decepción y la necesidad de un cambio dentro de la CDU.