El tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz registró un descenso este viernes tras alcanzar un pico el miércoles. A pesar de las advertencias de Irán y el reciente impacto de un proyectil contra un buque, las embarcaciones continúan utilizando rutas no aprobadas por Teherán. Según datos de la plataforma de seguimiento Kpler, al menos 42 buques de mercancías cruzaron la zona el jueves. Entre estas naves se encontraban petroleros de crudo, gas y cargamentos de graneles secos, como fertilizantes. De este total, diez embarcaciones ingresaron al Golfo, mientras que 32 salieron de él. Destaca que la mitad de los buques optó por un pasaje sur que bordea la costa de Omán.