El Estrecho de Ormuz, vía marítima crucial, enfrenta interrupciones significativas debido a la presencia de aproximadamente ochenta minas en su área central, según reportan navieras. Estas minas están obstaculizando la normalización del tráfico y podrían retrasar la recuperación completa de las cadenas de suministro globales por más de un año, según análisis de expertos. A pesar de estas dificultades, el jueves se registró un aumento en el tránsito, con 25 buques cruzando el estrecho, la cifra más alta desde mediados de abril. La plataforma especializada AXSMarine confirmó este incremento, aunque advierte que la situación aún dista de la normalidad. La remoción de las minas es esencial para restablecer el flujo marítimo y mitigar el impacto económico. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por la comunidad internacional.
