El tráfico de embarcaciones en el Estrecho de Ormuz sufrió una caída drástica este domingo. Esta situación se produjo tras el anuncio oficial de Irán sobre el cierre del paso marítimo. Según las autoridades iraníes, la medida responde a presuntas violaciones del acuerdo de paz provisional por parte de Israel y Estados Unidos. Datos de navegación confirman la reducción inmediata del flujo de buques en la zona. El cierre impacta directamente en una de las rutas comerciales más críticas del mundo. La comunidad internacional observa con preocupación el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en la región. El incidente subraya la fragilidad de los pactos de seguridad actuales en el Golfo.