Una mujer de 34 años, víctima de un ataque de tiburón en Sídney, Australia, ha despertado de un coma inducido. El ataque, ocurrido recientemente, le causó graves heridas que requirieron múltiples cirugías, incluyendo la amputación de una mano. La paciente permanece hospitalizada en la unidad de cuidados intensivos, donde se espera que se someta a intervenciones quirúrgicas adicionales. Su recuperación se describe como sorprendente por los médicos, dada la gravedad de las lesiones sufridas. Las autoridades continúan investigando las circunstancias del ataque y las medidas de seguridad en la zona. Su estado actual es considerado crítico pero estable.