Actualmente existe una amplia gama de herramientas tecnológicas diseñadas para prevenir los ataques de tiburones. Entre estas innovaciones destacan el uso de drones de vigilancia, líneas de pesca inteligentes y dispositivos personales de disuasión. Estas tecnologías permiten aumentar la seguridad de nadadores y surfistas en diversas zonas costeras. Sin embargo, el desafío actual no es la falta de innovación, sino la implementación efectiva de estos recursos. Es fundamental desplegar estas medidas para reducir los riesgos y salvar vidas humanas. La integración de estos sistemas podría transformar la seguridad marítima global. En conclusión, el uso activo de la tecnología disponible es esencial para mitigar los peligros en el océano.