La explotación de shale en Vaca Muerta ha desviado inversiones de la producción convencional de petróleo en Argentina, generando un declive significativo en esta última. La producción de petróleo convencional ha caído hasta un 50% a nivel nacional, afectando gravemente a provincias dependientes de esta actividad. Chubut y Santa Cruz son las más afectadas por la disminución de la producción y el consiguiente impacto en el empleo y los ingresos por regalías petroleras. La concentración de inversiones en Vaca Muerta ha dejado a otras regiones en una situación económica precaria. Expertos advierten sobre la necesidad de diversificar las inversiones para evitar un mayor desequilibrio regional. La situación plantea desafíos para la sostenibilidad de la industria petrolera y el desarrollo económico de las provincias afectadas. Se espera que la caída continúe si no se toman medidas para revitalizar la producción convencional.