Grecia está en estado de alerta debido a un fuerte temporal con lluvias intensas, tormentas y vientos huracanados que alcanzan los 10 Beaufort. La advertencia, emitida por el meteorólogo Kallianos, indica que ciertas áreas están en máxima alerta roja. Se esperan impactos significativos en diversas regiones del país, obligando a las autoridades locales a tomar precauciones. Debido a las condiciones climáticas adversas, se han cerrado escuelas en las zonas más afectadas para garantizar la seguridad de los estudiantes. Se insta a los ciudadanos a evitar viajes innecesarios y a mantenerse informados sobre la evolución del tiempo. Las autoridades continúan monitoreando de cerca la situación para responder a cualquier emergencia que pueda surgir.