Una jornada de temperaturas tropicales culminó este viernes con la llegada de severas tormentas eléctricas provenientes del suroeste. El fenómeno meteorológico estuvo acompañado de fuertes ráfagas de viento y precipitaciones de granizo en diversas zonas del país. Previamente, las autoridades habían emitido una alerta de código naranja advirtiendo sobre posibles perturbaciones. Los servicios de emergencia de Utrecht, Flevoland y Gooi en Vechtstreek reportaron un volumen considerable de incidencias. Entre los daños registrados destacan desperfectos en tejados, la caída de árboles y focos de incendio provocados por rayos. Asimismo, numerosos ciudadanos documentaron la intensidad del temporal a través de imágenes de cielos amenazantes y destrozos. El balance final refleja el impacto del clima extremo en la infraestructura local.
