Fuertes tormentas se desataron en las regiones de Šumava y Krkonoše en la República Checa tras una ola de calor. Las precipitaciones incluyeron granizo de entre dos y cinco centímetros de diámetro, comparable al tamaño de una pelota de ping-pong, especialmente en las áreas de Prachatice y Český Krumlov. La caída de granizo provocó la interrupción del servicio ferroviario en la zona de Vimperk. Los meteorólogos advierten sobre la formación explosiva de nuevas tormentas intensas en toda la región sur del país. Se espera que las condiciones climáticas adversas continúen en las próximas horas. Las autoridades recomiendan precaución a los residentes y viajeros.