Las intensas tormentas que azotaron la región de Wielkopolska han provocado una considerable cantidad de daños, generando una crisis operativa para los servicios de emergencia. Hasta la mañana del sábado, los bomberos habían recibido 470 llamadas relacionadas con las consecuencias de las tormentas, según informó el portavoz de la Guardia de Protección contra Incendios (PSP) de Wielkopolska, Martin Halasz. La cifra de intervenciones continúa aumentando a medida que se evalúan los daños en diversas localidades. Los bomberos se encuentran trabajando en la remoción de escombros, rescate de personas y mitigación de riesgos. Las autoridades locales están evaluando el alcance total de los daños materiales y las necesidades de asistencia para los afectados. Se espera que las labores de emergencia continúen durante los próximos días. La situación exige una respuesta coordinada para atender las crecientes demandas de ayuda.
