La policía italiana ha arrestado a siete personas acusadas de sabotaje en la red ferroviaria durante los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en febrero. Los detenidos son sospechosos de pertenecer a un grupo militante anarquista y de socavar el orden democrático, con cinco en prisión preventiva y dos bajo arresto domiciliario. El 14 de febrero, el grupo atacó una línea de alta velocidad entre Roma y Florencia, causando retrasos en el tráfico ferroviario y daños valorados en 455.000 euros, utilizando explosivos caseros. La autoría de los ataques fue reivindicada en la página web inspirazione.noblogs.org, creada meses antes de los incidentes y actualmente inactiva. Las autoridades vinculan los ataques con los Juegos Olímpicos de Milán y Cortina d'Ampezzo. Se investiga si el sabotaje buscaba llamar la atención sobre la situación del anarquista Alfredo Cospito, condenado a una larga pena de prisión bajo un régimen penitenciario estricto. Las investigaciones se extienden a otras ciudades italianas como Bolonia, Milán y Nápoles, donde se han realizado registros.